Desde que su obtención se convirtió en obligatoria en 2013, el certificado energético en España se ha consolidado como un elemento esencial dentro del panorama inmobiliario nacional. Este documento asigna una clasificación que va de la A (máxima eficiencia) a la G (mínima eficiencia) y cumple una función que va mucho más allá de un simple trámite. Se trata de una herramienta informativa clave que revela el consumo energético y las emisiones de dióxido de carbono de una vivienda o edificio.
El certificado energético en España es un requisito legal indispensable para cualquier operación de venta o alquiler, y a partir de 2025 también lo será para la realización de tasaciones hipotecarias y valoraciones financieras.
Debido a su importancia técnica y normativa, surge una pregunta frecuente entre propietarios, agentes inmobiliarios y promotores: ¿Quién puede hacer un certificado energético en España? La respuesta reside en la figura del técnico competente, un perfil profesional regulado por la legislación vigente que posee la cualificación necesaria para elaborar y firmar este tipo de informes.